En numerosas ocasiones regularizar la situación de una parcela supone innumerables quebraderos de cabeza y verse atrapado en un mar de procesos burocráticos. Sin embargo hay múltiples trámites ordinarios (actualización del titular, división o segregación de la parcela, discrepancias entre el diseño que consta en el catastro con la realidad, y otras) que pueden tramitarse de forma que se simplifique el proceso y se reduzcan el tiempo y el coste del mismo. Y le proporcionan la seguridad y la tranquilidad de que todo está en regla.
A continuación, en nuestra carta de servicios, le mostramos cómo solucionamos estas situaciones.